Pasa números a números romanos y al revés, con desglose paso a paso y convertidor de fechas.
Escribe un número y obtén su equivalente en números romanos. Escribe un número romano y recupera la cifra. El convertidor detecta solo qué tipo de dato escribiste, así que 2026 se convierte en MMXXVI y mcmxciv en 1994 sin que tengas que tocar ningún ajuste. Si prefieres fijar la dirección, las pestañas de modo te dejan elegir Número a Romano o Romano a Número, y la pestaña Fecha transforma cualquier fecha del calendario en la cadena de numerales con puntos que se usa en invitaciones, aniversarios y tatuajes.
Cada resultado viene con un desglose paso a paso. Si conviertes 1994, debajo de la salida verás 1994 = 1000 + 900 + 90 + 4 → M + CM + XC + IV = MCMXCIV, de modo que sabes exactamente qué letra corresponde a cada parte del número. Si conviertes un numeral, obtienes la misma cadena en sentido inverso. Ese desglose es la forma más rápida de comprobar un número que viste en una fachada, en un reloj o en los créditos de una película, y además sirve de apoyo para estudiar.
El convertidor es estricto a propósito. Muchos numerales parecen correctos y no lo son: IIII, VV, IC o MMMM. En lugar de adivinar lo que quisiste escribir, la herramienta los rechaza, te dice qué regla no se cumple y te muestra la forma correcta. Acepta minúsculas, ignora los espacios de más y siempre responde en mayúsculas. También puedes pegar un valor por línea para convertir una lista completa de una vez. Todo se procesa en tu navegador: nada de lo que escribes se sube ni se guarda.
Todo número romano se forma con siete letras mayúsculas. Con esta tabla puedes leer casi cualquier numeral que encuentres.
| Letra | Valor | Ejemplo |
|---|---|---|
| I | 1 | III = 3 |
| V | 5 | VIII = 8 |
| X | 10 | XX = 20 |
| L | 50 | LX = 60 |
| C | 100 | CC = 200 |
| D | 500 | DC = 600 |
| M | 1000 | MM = 2000 |
Fíjate en el patrón: los valores avanzan con un ritmo de uno, cinco y diez que se repite. I, X, C y M son las potencias de diez, y V, L y D son los cincos intermedios. Ese ritmo permite leer el sistema cifra por cifra, y así trabaja el convertidor por dentro: primero los millares, luego las centenas, después las decenas y al final las unidades.
Los números romanos se leen de izquierda a derecha y, por lo general, se suman sus valores de mayor a menor: MDCLXVI es 1000 + 500 + 100 + 50 + 10 + 5 + 1, es decir, 1666. Cuando una letra de menor valor aparece delante de otra mayor, se resta: IV es 5 menos 1, o sea, 4. Estas son las reglas de la forma estándar que se enseña hoy:
La regla de la resta es la que más se incumple. Parece lógico escribir 99 como IC, uno menos que cien, pero la I solo puede ir delante de V o de X, así que el 99 se arma cifra por cifra: 90 es XC y 9 es IX, lo que da XCIX. Con la misma lógica, 49 es XLIX y no IL, y 999 es CMXCIX y no IM. Si dudas, separa el número en millares, centenas, decenas y unidades, convierte cada parte por su cuenta y escríbelas en ese orden. Así nunca obtendrás un numeral incorrecto.
Conviene saber que estas reglas son una normalización tardía, no una ley de la Antigüedad. Como recuerda Wolfram MathWorld, los romanos casi no usaban la resta, y la práctica se popularizó en Europa después de la invención de la imprenta. Por eso muchos relojes todavía muestran IIII. El convertidor sigue la forma estándar moderna, la misma que se enseña en la escuela y que se usa en publicaciones y documentos oficiales.
La tabla recoge todos los valores del 1 al 100. Léela por filas para ver números consecutivos, o por columnas para ver cómo cambian las decenas mientras se repiten las unidades.
| 1 I | 2 II | 3 III | 4 IV | 5 V | 6 VI | 7 VII | 8 VIII | 9 IX | 10 X |
| 11 XI | 12 XII | 13 XIII | 14 XIV | 15 XV | 16 XVI | 17 XVII | 18 XVIII | 19 XIX | 20 XX |
| 21 XXI | 22 XXII | 23 XXIII | 24 XXIV | 25 XXV | 26 XXVI | 27 XXVII | 28 XXVIII | 29 XXIX | 30 XXX |
| 31 XXXI | 32 XXXII | 33 XXXIII | 34 XXXIV | 35 XXXV | 36 XXXVI | 37 XXXVII | 38 XXXVIII | 39 XXXIX | 40 XL |
| 41 XLI | 42 XLII | 43 XLIII | 44 XLIV | 45 XLV | 46 XLVI | 47 XLVII | 48 XLVIII | 49 XLIX | 50 L |
| 51 LI | 52 LII | 53 LIII | 54 LIV | 55 LV | 56 LVI | 57 LVII | 58 LVIII | 59 LIX | 60 LX |
| 61 LXI | 62 LXII | 63 LXIII | 64 LXIV | 65 LXV | 66 LXVI | 67 LXVII | 68 LXVIII | 69 LXIX | 70 LXX |
| 71 LXXI | 72 LXXII | 73 LXXIII | 74 LXXIV | 75 LXXV | 76 LXXVI | 77 LXXVII | 78 LXXVIII | 79 LXXIX | 80 LXXX |
| 81 LXXXI | 82 LXXXII | 83 LXXXIII | 84 LXXXIV | 85 LXXXV | 86 LXXXVI | 87 LXXXVII | 88 LXXXVIII | 89 LXXXIX | 90 XC |
| 91 XCI | 92 XCII | 93 XCIII | 94 XCIV | 95 XCV | 96 XCVI | 97 XCVII | 98 XCVIII | 99 XCIX | 100 C |
A partir de 100 el patrón continúa igual. Estos son los valores que más se buscan:
| Número | Número romano |
|---|---|
| 150 | CL |
| 200 | CC |
| 400 | CD |
| 500 | D |
| 900 | CM |
| 1000 | M |
| 1492 | MCDXCII |
| 1810 | MDCCCX |
| 1910 | MCMX |
| 1999 | MCMXCIX |
| 2000 | MM |
| 2025 | MMXXV |
| 2026 | MMXXVI |
| 2030 | MMXXX |
| 3999 | MMMCMXCIX |
Un truco para los años: todos los del 2000 al 2099 empiezan por MM, así que solo tienes que convertir las dos últimas cifras. 2026 es MM más XXVI (26), es decir, MMXXVI. Los años del siglo xx empiezan por MCM: 1910, el año en que estalló la Revolución mexicana, se escribe MCMX, y 1810, el año del Grito de Dolores, se escribe MDCCCX.
El modo Fecha convierte una fecha completa de una sola vez. Elige el día en el calendario o escríbelo (23/09/2026, 23.09.2026 y 2026-09-23 funcionan) y luego elige el orden. DD.MM.AAAA es el orden habitual en México, en el resto de América Latina y en España, y por eso viene seleccionado; MM.DD.AAAA es el orden de Estados Unidos, útil si el diseño es para alguien que vive allá; y Solo AAAA da únicamente el año, ideal para una placa, el lomo de un libro o un anillo de graduación. El 16 de septiembre de 1810 queda como XVI.IX.MDCCCX, y el 23 de septiembre de 2026, como XXIII.IX.MMXXVI.
El separador importa más de lo que parece, sobre todo en grabados y tatuajes. Los puntos son la opción clásica y se leen bien en tamaños pequeños. El punto medio (·) da un aire elegante y recuerda a los puntos que los canteros romanos tallaban entre palabra y palabra. También tienes guion, barra y espacio. Elijas el que elijas, cada parte de la fecha debe ser un numeral completo: el día, el mes y el año se convierten por separado y nunca se juntan, para que XXIII.IX.MMXXVI se pueda leer sin ambigüedad.
Antes de llevar una fecha a la piel, al metal o a la piedra, revísala dos veces. Pega el resultado en el modo Romano a Número, parte por parte, y confirma que cada pieza corresponde al número que querías. Toma diez segundos y evita los errores clásicos, como una I de más que convierte el 23 en 24 (XXIV) o una pareja invertida que convierte el 9 en 11 (XI). Lo mismo vale para las invitaciones de quince años, que en México suelen anunciar «Mis XV años»: el convertidor te confirma al instante que XV es 15.
Los números romanos estándar llegan hasta 3999, que se escribe MMMCMXCIX, porque la M solo puede repetirse tres veces. Para cifras mayores se traza una raya horizontal sobre el numeral, llamada vínculo, que multiplica su valor por mil: V̅ es 5000, X̅ es 10 000 y M̅ es un millón. Si aparecen dos rayas, el valor se multiplica por mil otra vez. Wolfram MathWorld señala que los romanos ya usaban ocasionalmente esa barra, a la que en la Edad Media se llamó titulus.
Activa Números grandes (vínculo) y el convertidor acepta valores hasta 3 999 999. Los millares se escriben con raya y el resto sigue con numerales normales: 4000 queda como I̅V̅, 12 500 como X̅I̅I̅D y 3 999 999 como M̅M̅M̅C̅M̅X̅C̅I̅X̅CMXCIX. Por debajo de 4000 se mantiene la M, porque MMM es la forma estándar de escribir 3000.
En pantalla, la raya es el carácter Unicode U+0305, COMBINING OVERLINE, que la propia tabla de Unicode describe como vínculo (vinculum). Se une a la letra anterior, así que una V seguida de U+0305 se ve como V̅. El aspecto exacto depende de la fuente: si la raya se ve un poco desplazada, el texto sigue siendo correcto y se pega bien en documentos que admiten marcas combinantes. También puedes pegar numerales con raya en el convertidor para leerlos, siempre que tengas activada la opción del vínculo.
En español los números romanos tienen usos muy concretos, que la Ortografía de la lengua española de la RAE detalla y que la FundéuRAE resume en sus recomendaciones. Estos son los principales:
Sobre la tipografía, la RAE recomienda escribir los siglos en versalitas (letras con forma de mayúscula y altura de minúscula) en los textos que no son manuscritos, como en siglo xxi, para lograr un mejor equilibrio visual con el texto. Tampoco se añaden letras voladas: los números romanos ya tienen valor ordinal por sí mismos, así que formas como tomo VI.º o II.ª Conferencia son incorrectas.
La lectura también sigue una norma. Con reyes, papas y emperadores, del I al X se leen normalmente como ordinales: Felipe VI se lee «Felipe sexto» y Alfonso X, «Alfonso décimo». A partir del XI lo habitual es leerlos como cardinales: Juan XXIII se lee «Juan veintitrés» y León XIV, «León catorce». Con los siglos, del I al X se admiten las dos lecturas («siglo tercero» o «siglo tres»), y a partir del XI se leen como cardinales: siglo xxi se dice «siglo veintiuno». Fuera de estas normas, los números romanos siguen presentes en las esferas de muchos relojes, en las placas conmemorativas, en los créditos de cine y televisión, en las páginas preliminares de un libro (i, ii, iii) y en la química, donde indican el estado de oxidación, como en óxido de hierro (III).
El validador rechaza todo lo que no sigue la forma estándar y te explica el problema con palabras sencillas. Estos son los errores más frecuentes:
Si revisas un numeral de un documento antiguo, ten en cuenta que la escritura histórica era más flexible que la norma actual, y una inscripción puede usar IIII o VIIII sin problema. El convertidor te da la forma estándar, que es la que necesitas para cualquier texto nuevo que vayas a publicar. Si quieres la historia completa y más ejemplos, lee Números romanos: la guía completa.
Separa el número en millares, centenas, decenas y unidades, convierte cada parte con las letras M, D, C, L, X, V e I, y escríbelas en ese orden. 1994 es 1000 + 900 + 90 + 4, es decir, M + CM + XC + IV, que da MCMXCIV. El convertidor lo hace al instante y te muestra el mismo desglose.
2026 se escribe MMXXVI: MM es 2000, XX es 20 y VI es 6. Todos los años del 2000 al 2099 empiezan por MM, así que solo tienes que convertir las dos últimas cifras.
Usa el modo Fecha. Elige el día, el orden (DD.MM.AAAA es el habitual en México, el resto de América Latina y España) y un separador. El 16 de septiembre de 1810 queda como XVI.IX.MDCCCX. El día, el mes y el año se convierten por separado.
Porque incumplen las reglas. I, X, C y M solo pueden repetirse tres veces seguidas, así que el 4 es IV. Una letra menor solo puede restar ante las dos letras inmediatamente superiores: la I puede ir delante de V o de X, pero no de C, y por eso el 99 se escribe XCIX. El mensaje de error te dice qué regla falla y te muestra el numeral correcto.
Con números romanos colocados detrás de la palabra siglo, que va en minúscula: siglo xxi. La RAE recomienda las versalitas en los textos impresos o digitales y considera incorrecto escribir los siglos con cifras arábigas, como siglo 21. Tampoco se añaden letras voladas: los números romanos ya tienen valor ordinal.
No. La conversión se ejecuta con JavaScript dentro de tu navegador. Nada se envía a un servidor y nada se guarda, así que puedes convertir fechas o números privados con tranquilidad.